miércoles, 27 de febrero de 2013

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“La imagen no es más que una abstracción: unas formas visuales. Esas formas visuales son suficientes para que se reconozca la cosa fotografiada. Son signos. Son símbolos. La imagen representa —la palabra es justa—; restituye una presencia.”
En el séptimo capítulo del libro y ya acercándonos a sus conclusiones, Morin nos habla sobre la naturaleza simbólica de la imagen, es decir, cualquier objeto representado, hecho imagen, es en sí un símbolo.
Si la imagen es símbolo por sí misma, ¿En que se convierten las imágenes en movimiento? Como menciona claramente el autor, comienza a haber un infinito de posibilidades dentro del cine, cada decisión sobre los planos, las secuencias, los encuadres involucra signos que formarán parte de un lenguaje complejo.
Ahora bien, esto sólo es la primera parte, ya que también está el terreno de la posproducción; en la edición, este lenguaje se estructura de manera aún más clara llegando así a la narrativa.
Morin hace una especie de crítica a la pérdida de la “magia”, a partir de la estructuración del lenguaje cinematográfico. Sentencia la repetición de símbolos hacia la inevitable generación de clichés. En este punto, concuerdo y difiero, ya que si bien, observamos bastantes clichés en el cine, muchas veces no deberían tratarse de manera peyorativa, es importante que se busque innovar sin embargo, por algo se han recorrido los caminos que se han recorrido, y dentro de ellos podemos encontrar magia, en las primeras veces y en sus múltiples repeticiones.
Al realizar decisiones respecto a la posición de la cámara, el encuadre, la profundidad de campo etc, lo que hacemos es configurar las bases de una estructura, del mismo modo que seleccionamos las palabras para escribir una oración, y así un párrafo, una página, un texto, existen muchas formas de hablar sobre un mismo tema, sin embargo no será lo mismo. Un factor importante es el hecho de que a pesar de la elección de los encuadres, el espectador siempre va a “rellenar” la información faltante. Si hacemos un close up de un ojo lloroso, el espectador ve una cara triste, nostálgica, incluso completa emociones e historias, creo que muchos incluso pueden inferir si el personaje está sentado, juega con sus manos, sus pies etc. (no me refiero a la realidad que plantea el director, sino a la realidad que construye el espectador).
Estoy un poco en desacuerdo con lo que dice respecto a la música “imagen y música dicen lo mismo, van de la mano” no dudo que vayan de la mano, sin embargo si se hace el ejercicio de poner una serie de imágenes con una música nostálgica y “triste” el espectador descifra un mensaje muy distinto a la misma serie de imágenes con una música alegre y festiva.
“no hay magia pura, ni sentimiento puro, ni razón pura. Dicho de otro modo, magia, sentimiento, razón, no son cualidades o facultades distintas del espíritu humano, sino tres polarizaciones fundamentales del mismo fenómeno total. No son esencias. Magia y sentimiento son también medios de conocimiento.”
Me parece que este fragmento es sumamente importante, de algún modo se ha malentendido la estructuración o simplemente el término lenguaje simplemente el diccionario lo define como “Facultad privativa del hombre para la expresión de pensamientos y afectos”  sin embargo, personalmente considero que el lenguaje necesariamente lleva a la reflexión, cualquier tipo de lenguaje estructura una reacción en el otro. Es entonces, el cine, un lenguaje que no sólo expresa sino provoca y lo hace por distintas facultades del espíritu y no sólo mediante la razón. Lo bello es que juega dentro de una lógica muy precisa que desemboca en una infinidad de posibilidades.

En el comentario pasado, menciono que así como no sabemos si soñamos cinematográficamente o si el cine está basado en el sueño y que esto mismo pasa con la literatura, y no lo vamos a saber nunca, considero que basándome en la premisa de que el cine imita al sueño y no al revés, el cine toma mucho del lenguaje literario para construirse.
En muchos sentidos, y infinidad de veces ejemplificados, la literatura nos ha llevado por planos y acercamientos a partir de nuestra lectura, considero que el hallazgo más grande del cine es exteriorizar aquello que sólo vivía en el interior, en el imaginario. El hallazgo probablemente es la universalidad.
Sin embargo es una universalidad relativa, ya que esta necesariamente limitada por la cultura y las costumbres, aunque se vuelve un lenguaje extremadamente amplio, dudo mucho que sea universal.
Por ejemplo existe la anécdota de un documentalista (ignoro los datos precisos del relato) fue a filmar unas tribus en Sudamérica, eran etnias completamente primitivas, alejadas de la electricidad, y de todo lo que conocemos como “vida moderna”, filmaron su modo de vida, sus costumbres, su cotidiano simplemente. Al finalizar el documental, al director le pareció correcta la idea de regresar al lugar y organizar una proyección del resultado.
Cuando les preguntaron a los nativos si les había gustado la película, ellos contestaron - ¡Claro que no! ¡Está llena de decapitados! – con esto se referían por supuesto a los close up de los rostros. Ellos no comprendieron este lenguaje, interpretaron el mensaje en un modo completamente distinto.

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